La gordura -vs- El mercado orgánico
Cada vez más países se preocupan por el alto porcentaje de población que sufre de
sobrepeso, lo que repercute en la salud y calidad de vida. En días pasados el
Presidente Felipe Calderón lamentó que ahora ocupemos el primer lugar mundial de
niños gorditos, asunto que debe de implicar importantes ajustes en estrategias y
acciones en las áreas de salud y producción de alimentos a nivel Gobierno y
sociedad.
Se menciona que en EU se están "acomodando" las cosas para impulsar una reforma
estructural del sistema de alimentación que incluya impulsar con más fuerza la
producción y demanda de comida fresca y orgánica. Cada vez hay más personajes
de la vida pública, entre quienes destaca Oprah Winfrey, artistas y líderes de
opinión, que promueven una alimentación y vida más sana.
El mercado de consumidores de alimentos orgánicos sigue creciendo en EU. Se
estima que llegó a los 25 mil millones de dólares en el 2008, según la Organic Trade
Association. Cada vez más gente quiere comer de manera saludable, y al mismo
tiempo ayudar al medio ambiente evitando el uso de químicos en la producción.
En la mayor parte de las regiones de México podríamos generar miles de proyectos
productivos para cultivar, procesar, distribuir, y comercializar alimentos orgánicos,
y generar decenas de miles de empleos mejor remunerados. La producción orgánica
requiere de mucha mano de obra (abundante en México, que migra buscando
oportunidades), de la disponibilidad de tierras no contaminadas (en muchas
comunidades indígenas se ha evitado contaminar con el uso de químicos),
microclimas adecuados, y un mercado nacional que aunque aún pequeño crece
aceleradamente. Subaprovechamos el mercado de EU, sólo
exportamos cerca de 500 millones de
dólares de los 25 mil que consumen.
Sumado al propio mercado nacional que
seguirá expandiéndose, debemos
aprovechar la excelente oportunidad de
posicionarnos como uno de los principales
productores mundiales de alimentos
orgánicos, pero ello implica la necesidad de
potenciar los programas y presupuestos (a
nivel federal y estatal) que impulsen este
importante sector de nicho de mercado, que es mucho más rentable que la mayor
parte de actividades agropecuarias tradicionales. Pero también se necesita que más
productores, emprendedores y empresarios se interesen en el sector.
Por Sergio García de Alba. Empresario, ex Secretario federal de Economía y
ex Secretario estatal de Promoción Económica.
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